Fuse es una palabra japonesa que en el budismo zen hace referencia a la práctica de la donación, la generosidad o el compartir desinteresadamente. Proviene del sánscrito dāna, que es una de las seis perfecciones (pāramitās) del bodhisattva en el budismo Mahayana.
Dar sin esperar nada a cambio
Fuse no es solo dar cosas materiales o inmateriales, sino hacerlo desde el corazón, sin egoísmo ni esperando ninguna recompensa a cambio.
Fuse material o espiritual
En el Zen, el fuse puede ser material, como el gesto de ofrecer dinero, comida, ropa o recursos para el templo o la comunidad, o puede ser un fuse espiritual, como compartir el Dharma (la enseñanza), dar nuestro tiempo, escuchar a los demás o ayudar con compasión.
La práctica del zen y el don
El fuse es una práctica espiritual. No es simplemente una buena acción, sino una forma de practicar el desapego, de comprender la interdependencia y manifestar la compasión. Se dice que al dar, abandonamos el ego —y esto es esencial para avanzar en el Camino del Zen.
Cómo practicar el fuse en el Zen
La principal manera de practicar el fuse como practicantes zen es ofrecer nuestro apoyo económico a la comunidad de práctica a la que pertenecemos o con la que más afinidad sentimos. Ya sea un templo, un centro de meditación, un dojo o un grupo, todas las comunidades zen tienen necesidades económicas a las que podemos contribuir con nuestro fuse, para el beneficio de todos los practicantes.
El fuse en la comunidad Zen Kannon
Es digno de alabanza que en Zen Kannon haya personas que lo dan todo de corazón, con su esfuerzo y sin esperar ninguna compensación. Estas personas practican el fuse ofreciendo su tiempo y energía en las sesiones de meditación, el trabajo voluntario, las introducciones a la meditación, etc.
Aun así, la infraestructura necesaria para ofrecer esto no es gratuita. El local, el espacio de práctica y los servicios básicos son gastos fijos que los voluntarios no pueden asumir por sí solos.
Fuse de aportación económica
Por eso, en el Zen la principal forma de practicar el fuse es a través de la contribución económica. Y la mejor manera de hacer esta aportación es haciéndose socio del centro y abonando una cuota mensual. Aunque no podamos asistir a la meditación durante un tiempo, o solo podamos participar ocasionalmente, seguimos ofreciendo nuestro apoyo económico para el bienestar de los demás. Este es el espíritu zen.
Podemos practicar el fuse y sentir la alegría que produce el hecho de ayudar a los demás, y aún más si sabemos que estamos ayudando a los voluntarios de Zen Kannon, para que puedan llevar a cabo la práctica altruista de enseñar y compartir el Zen con todos los seres.
Por otra parte, también podemos dar a conocer el centro y sus actividades a las personas de nuestro entorno, para que ellas también puedan disfrutar de la práctica en la comunidad zen.